Un amigo mio del ajedrez tiene una teoria muy interesante de porque de repente damos una jugada que sabemos que no es la mejor, pero aun asi la damos. El achaca esta necesidad irresistible de dar determinada jugada a un pequeño duende que tenemos sentado en el hombro derecho (algunos en el izquierdo) que nos dicta las jugadas, pero solo aquellas terriblemente alocadas que sabemos que no son la mejor...
El "Grinch" como lo llama mi amigo Zurita, creador de esta teoría, por lo general es un pequeño ser apacible y tranquilo que cuando decide hacer de las suyas se alborota y se pone a decir jugadas como "Ch5!. Ch5!" y entonces viene el dialogo interior con él "pero mira que no es buena por esto y por esto" a lo que el Grinch solo responde de manera autoritaria "Ch5!" "ok, ok, ya la di" ...
Asi que cuando tengas una partida en la que diste de jugadas que sabias que no eran buenas pero aun asi no pudiste resistir, ya sabes lo que paso: tu pequeño duende interior decidio despertar y hacer de las suyas...